martes, 25 de marzo de 2014

Llqlld 169.



4 comentarios:

d:D´ dijo...

Justo, ya lo entendí...
Es el equilibrio equinoccial pues en tanto en cuanto es determinada la simetría producida tanto arriba como abajo; reflejo comparado, equilateral de entre el día claro del cristal y la noche oscura de la chapa. Chapa el asunto que de ser cierto sólo me quedaría el limpiaparabrisas para los días de mil aguas de abril.
Abriendo claros se me antojan los vientos fuertes y fríos del anticiclón del norte y los que cargados de húmedos encuentros baten las ramas del espejo del alma de ese apeadero primaveral...
Siempre y cuando, los árboles, como todo ser vivo tenga alma (en la que no creo al uso, sólo ente pensante) que se desvanece cuando muere y todos los años, un poco, por el otoño.
Pois iso
El día y la noche ya tienen su duración igualada y en tu fotografía se encuentra la solución.
8´5Deicaludos· d:)´

virgi dijo...

Genial al máximo, me ha encantado y trato de desmenuzarla...pero en realidad no me importa, me gusta mucho lo que veo y lo que me transmite.
Besitos, artista.

ñOCO Le bOLO dijo...


Algo podría decir pero, llegar después de quién tú sabes... a ver que digo.
Ya está, me gusta lo que dice Virgi.
Haz un mix, plis...

· bËSös

· CR · & · LMA ·


La sonrisa de Hiperión dijo...

Los reflejos en el espejo. Como siempre un placer.

Saludos.