sábado, 3 de septiembre de 2011

Yin/Yang



Según la filosofía oriental, el yin y yang es un concepto fundamentado en la dualidad de todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales aparentemente opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas. En todo se sigue este patrón: luz/oscuridad, sonido/silencio, calor/frío, movimiento/quietud, vida/muerte, mente/cuerpo, masculino/femenino, etc. El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.
Cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación. Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista. En este sentido, la categorización sólo lo sería por conveniencia. 
    Principios:
  1. El yin y el yang son opuestos. Todo tiene su opuesto, aunque éste no es absoluto sino relativo, ya que nada es completamente yin ni completamente yang: el invierno se opone al verano, aunque en un día de verano puede hacer frío y viceversa.
  2. El yin y el yang son interdependientes. No pueden existir el uno sin el otro: el día no puede existir sin la noche.
  3. El yin y el yang pueden subdividirse a su vez en yin y yang. Todo aspecto yin o yang puede subdividirse a su vez en yin y yang indefinidamente: un objeto puede estar caliente o frío, pero a su vez lo caliente puede estar ardiente o templado y lo frío, fresco o helado.
  4. El yin y el yang se consumen y generan mutuamente. El yin y el yang forman un equilibrio dinámico: cuando uno aumenta, el otro disminuye. El desequilibrio no es sino algo circunstancial, ya que cuando uno crece en exceso fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva transformación: el exceso de vapor en las nubes (yin) provoca la lluvia (yang).
  5. El yin y el yang pueden transformarse en sus opuestos. La noche se transforma en día, lo cálido en frío, la vida en muerte. Sin embargo, esta transformación es relativa también: la noche se transforma en día, pero a su vez coexisten en lados opuestos de la tierra.
  6. En el yin hay yang y en el yang hay yin. Siempre hay un resto de cada uno de ellos en el otro, lo que conlleva que el absoluto se transforme en su contrario: una semilla enterrada soporta el invierno y renace en primavera.
Fuente: Wikipedia.

1 comentario:

ñOCO Le bOLO dijo...


· Muy buena y cuidada estética en tu blog.
Mi yin y yang son dos soles gemelos, formando un par, que no podrían vivir el uno sin el otro para no romper sus fuerzas gravitatorias.

· Saludos

CristalRasgado & LaMiradaAusente
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