martes, 15 de mayo de 2012

Latido.


Cuando, dormido tú, me echo en tu alma
y escucho, con mi oído
en tu pecho desnudo,
tu corazón tranquilo, me parece
que, en su latir hondo, sorprendo
el secreto del centro
del mundo.
...

Juan Ramón Jiménez

 

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

De nuevo por tu casa, disfrutando de las cosillas que nos dejas. Siempre un placer.

Saludos y un abrazo.

eva dijo...

Esa suavidad de una respiración que nos hace "vida".

Te dejo un beso Soleado